miércoles, 12 de diciembre de 2012

Reclamo.

Lo que ayer no nacía, hoy en verbo se florece, hoy recorre el agua y el caudal se crece. Y es verbo tu cara y son tus ojos el cauce, de agua tus lágrimas. Y es por mar, tu boca, que me mira y se enloquece. 
Vaya amistad que nació bajo un manto del cielo y de ahí hasta un te quiero, por destino floreció enredado entre tu pelo. Y para mí que no hay más verso sincero que el mirarte a los ojos y sin decirte el refranero, tener la certeza de que tú eres de mis sueños, el ruego. No hay amanecer que no te reclame, que al despertar no suspire por ti. No hay almuerzo sin tus llaves de marfil, sin tus manos de por medio.
Para mí, no hay tarde sin el atardecer de tu palabra, sin la dulzura y el encanto que se clava en mi alma. Y la noche, como el día, con las sábanas desvergonzadas, con la luz del cirio y el calor de una llama. Por la noche yo te busco, tú te asomas descarada. Y ya me duermo henchido, con la sonrisa desencajada. Porque no hay mejor momento que el soñar contigo, con tu llegada. Si el corazón tiene dos partes para ti y una la tienes ganada. En la otra, la puerta está abierta y si tú quieres, con tu aire en la ventana.

jueves, 29 de noviembre de 2012

Frío.


Invisible y sensorial, imprevisible y silencioso. Así es el frío. Se adentra en nuestras vidas sin llamar la atención de nadie, convirtiendo tus días en pruebas de fuego y estufa. Ese cristal tan transparente como marcan los cánones implícitos del tiempo. El frío en los labios, que transforma las palabras en conversaciones de leña y luz inquieta. El frío en las manos, que recupera los trastos del invierno, los guantes trabados y una bufanda que enreda a la par, la garganta y las sonrisas. El frío en las caras, y un gorro que encierra tantas ideas tempranas, que quedarán encarceladas y sin salida de emergencia. 
No se ha ido el frío entre nosotros, pero mientras te abrazo, se esconde por vergüenza. 

Fotografía: Manuel Molina Serrano

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Con la luz de tu cara.


Parece que fue ayer,
 te perdía entre los charcos,
en una calle con encanto.
Parece que te cautivaba
 una estrella en lejanía,
que se postraba vacía
la mirada envenenada
de la ropa que lucías.
Parece que entonces te perdía,
cuando soñaba a porfía
con la luz y letanía
de una tarde con un manto.
Parece que te quería,
que me sonaba a melodía
la tristeza que sentía
entre las varas de tus nardos.
Parece que parecía
propagada la armonía
que mis ojos te decían
y tus gestos anunciaban.
Parece que me querías,
que al fin se transmitía
el amor que me vencía
y entre tanta madrugada
se quedó prendada
de los cantos de abril,
de los cantos de una dama,
que es de nombre María
y en las noches relucía
más que la estrella lejana
que caló en las noches frías.
Parece que subía
por la vereda sencilla
que alumbra y camina
con los llantos de una niña
que reza todo el día.
Parece que termina,
que esto se acaba,
que los pasos que salían
de pasión se revestían
con la luz de tu cara.

martes, 30 de octubre de 2012

Mírame.

De frente, a los ojos, mira mi condena, la del relente de las horas, la del paso intermitente. De cerca, que se cieguen los luceros, que se sequen nuestras lágrimas, que se rocen los recuerdos. Mírame mujer, tan cerca como nos permita el conserje del alma, tan persistente como baile mi voz al verte, tan puro como el blanco de la mañana. 
Acaríciame la cara, por favor. Sácame el frío de la boca. Calla el suspiro agotador, dame con tu aliento una palabra barroca. De frente, a los ojos, renaciendo cada día en medio de tanto silencio. A los ojos lanzo un grito, a los ojos mando un beso,  a los ojos que se cierran despacito, a los ojos le escribo un verso.

lunes, 22 de octubre de 2012

Una vela, una oración...



La luz, la cera, el viento, la palabra...
Es la luz que nos despierta cada mañana, la luz que abre mis ojos tan despacio como marca el tiempo de la espera. Una luz solitaria, intensa y callada, fornida y suave. La luz rancia de un candil mal apagado, la de un cirio que llora lágrimas de cera, desconsolado, abatido.
La cera que sostiene el mundo, la que abastece el día con rayos de luz tan distintos unos de otros. Es la cera que se construye con la fe, la que alimenta una lamparilla cerca del suelo, aquella que desnuda el alma. Es la cera, pilar fundamental de esta historia; es la cera, arrastrada por el viento, tan lejos como alcance a mirar un penitente.
El viento que silba por delante del silencio, ese viento que impulsa los latidos de una noche fría, sombría, destemplada, sonora, triste, apenada. Es el viento, el hilo conductor de la semilla que aparece en la cosecha imprescindible de una oración de consuelo. El viento que va y viene, según crea Dios que se hace tangible a los ojos. Fue el viento quien me llevó sin rumbo hasta tropezar con tu palabra.
La palabra firme, clara, concisa, racional, esa que desfigura los versos a su antojo. La palabra justa, la que hiere mi argumento ante ti, la que traspasa tanto corazón roto. Es la palabra que da la vida, la que mantiene la fe intacta, la que te enseña una salida, la que ilumina mi plegaria. Hay días en que sólo necesito una palabra, la que Tú me das, esa palabra de aliento, la del suspiro eterno.
No hay miedos con tu luz, no hay imposibles de cera, no hay viento que derribe la pasión que nos une, no hay palabra más sabia que la tuya...

Fotografía: Manuel J. Osuna

viernes, 19 de octubre de 2012

Pensamientos de una nube...

Yo he visto recortar la luz de una farola, vi caer encorvada y malherida la lluvia. He visto tantas veces escocer un beso, maldecir aquella risa, aquel lugar, aquel puente de magnolias. Yo he visto de reojo cómo las dudas se arrodillaban a su paso, vi crecer el rencor entre tantos despojos imperdonables. He visto tantas veces la visita de un pincel seco, la gentileza del aire al pasar por mis venas.
Yo he visto llorar al duende por falta de cariño, vi levantar un muro a la libertad, desperdiciar colores en una foto antigua. He visto tantas veces siete llamadas enterradas por recuerdos, perderse una caricia por los rescoldos de la ilusión. Yo he visto cómo el sabor de las cosas se apoderaba de la noche eterna, vi sorprender a una puerta con el reflejo de cada gesto que desprendían las manos del ángel.
Yo he visto respirar un canto de tristeza por encima del mar, vi tropezar a una huella con dos segundos de vida. He visto tantas veces creer en lo posible como norma intermitente, apagar una pasión que se transformaba en disimulo. Yo he visto al miedo declararse en su presencia, vi al sol escogiendo traje para la noche. 
He visto tantas veces derramar agua de unos reproches medio vacíos...

lunes, 15 de octubre de 2012

Esa muchacha que me tiene enamorao...

Esa muchacha que me tiene enamorao, por la que derroché tantos suspiros. Aquella que sin nombrarme, siempre me quiso a su lado, controlando todo lo que digo. Ella, que me llama por las noches, con la que paso tantas horas de secretos desmedidos. Es ella quien me desata la alegría, me abastece de ilusión, me desliza la agonía que intenta despistarme en cada acción.
Esa muchacha que me vuelve loco cada vez que la veo, la siento, que noto su olor, su aliento, que me regaña  si me equivoco.  Ella, que me pide los besos por domingo, la que acaricia desde lejos y sin ver que ya he venido, me seduce con la voz secreta del testigo,  con la distancia justa entre dos espejos. Ella, que me calma por el día, que me pide tantas veces un perdón, quien a veces deja vacía la mirada triste que amaga un dolor.
Esa muchacha que ya me conocía, que tantas veces se asomó a buscarme, aquella a quien yo no quería y a pesar de todo no paró de amarme. Esa que tanto seducía, a quien resistirse resulta en vano. A quien tantas veces sostenía mis manos y al final del día sólo fui un amante. Ella la eterna sonrisa, la lágrima viva, la dulzura inexorable, la verdadera amiga, mi fiel guía, la muchacha de mi vida.
Es ella, María.

miércoles, 3 de octubre de 2012

Rescatados de Twitter

Relación de frases que he ido poniendo en twitter en los últimos meses.
Me apetecía compartirlas por aquí, porque no todo el mundo usa esta red social.

-Me paro antes de llegar a ti, sin saber si es miedo o prudencia. Esperando a que algún valiente me empuje antes de que llegue el olvido...


-Antes de ver hay que creer y sentir. Si no sientes, nunca dejarás la ceguera. Si no crees, nunca dejarás tus miedos...


-Y llegó a pensar en mí como nadie lo había hecho. Sufrir conmigo todas las caídas, levantarte cada mañana con la suerte de verme sonreír...

martes, 25 de septiembre de 2012

Una manera de seguir...

Sentir la realidad de unos versos que se clavan, que te miran sin miedos. Remodelar el oro que te escribo, prometiéndote que seré capaz de inventarte un cielo donde sea el reencuentro. 
Ya está todo claro...
Me gusta la idea que aportan tus manos, desde la palma y sin manchar un suspiro. Me gusta el calor de las dudas, me gusta poseerte desde la entrada de un sueño, usando sin permiso tu mente.Y me guío por las lagunas, por la indescifrable manera de quererte. Escucho cada instante la mentira y trato de acordarme de la palabra precisa que te desarme. Soy sensible a la verdad, como quien posee una experiencia extra. Mi ventaja son tus besos, esa manera tan caliente de seguir pegado a ti.
Sentir esta realidad, vivir por ella, luchar por cambiar el mundo...

jueves, 30 de agosto de 2012

Los cuentos de una noche anterior...

Es como ese lugar mágico donde siempre encuentras una sonrisa, un gesto que alarga las noches. Es algo así como estar mirando las nubes con desafío, pensando que quizás llueva y tú no te sepas mojar. Un lugar de deseo incontrolable, de amor y odio, de pensamientos que se encuentran cada día. Es así mi rincón favorito, allá donde aparecen tres ángeles en un cajón y cada uno sabe sonreír diferente. Así es mi noche, tan única, tan irreemplazable.

sábado, 25 de agosto de 2012

Una mujer, un regalo...

Por cada hombre imperfecto, una mujer que lo lleva de la mano, que le abre los ojos cada día. Por cada mujer, un corazón ciego que no se lamenta, una obsesión perpetua. 
Es ella, la mujer, el defecto más bello de Dios. Es ella el reflejo de vida, la fantasía perfecta. La mujer ni te atrapa ni te deja huir, haciéndote esclavo de un solo deseo.
Ojalá que todo lo que forje una mujer se haga verso, que sea resistencia a tanto atraco de lágrimas, que la mujer sea mujer donde el hombre necesite un abrazo.
No se podría vivir sin la sonrisa de una mujer, sin esa superioridad manifiesta, sin ese orgullo de un hogar. Es ella, la mujer, esa orilla de pocas olas y un rumor preciso; que del cielo hacia abajo solo se ve la mujer por encima de las cosas.
Que cada gesto de mujer sea literatura, esencia de mi vida...

jueves, 16 de agosto de 2012

Tan cerca y tan lejos...


Me encuentro en medio de mis inquietudes, conversando contigo en las noches cálidas que se nos quedan lejanas. La lluvia se me clava en mi sueño y el penitente se me aleja por donde venía tu huella. Un murmullo nubla otra madrugada sin Luna, en la que me encuentro sonámbulo buscando la ceniza de mi frente. De repente tu espera se me alarga y ni el protocolo de tu delicado amanecer me regala el espejo que te dibuja. Pareciera como si las estrellas olvidaran pasar el almanaque y agonizara el alba por las rendijas del tejado.
Pero se escucha a lo lejos el canto de un gallo y las nubes abofetean las estrellas y las esconden detrás de un olivo. Se disipa mi sinvivir nocturno y al volver a ti se cura mi alergia al miedo. Tu sacramento va cosiendo la distancia de los siglos, y alborota mi paz el goteo de cera que rodea tu sudario.

Fotografía: Alberto Trujillo

martes, 7 de agosto de 2012

La esencia de la fuente...

Has hecho saber al mundo cuál era tu fachada más distinguida, la que adorna tus lamentos y los protege del insolente frescor que se cuela por tu escalinata. Has sido capaz por ti misma de suplicarnos sin cesar cuál era tu sombra más descarnada, ésa que suspiraba por ser la belleza más infinita.
Hay días que al levantarte te sientes guapa por naturaleza, así, despeinada por el viento. No necesitas ser el centro de atención, aunque a veces parezca que andas inmersa en los caprichos del tiempo y es ahí donde te seducen continuamente desde hace tantos años. Has hecho saber al mundo cómo eras por dentro, con tu humildad y esa ternura tan tuya que nos descubrías de repente. Entre tus faldas se han revelado mil historias de pasión que desembocaron algún día en parte de tu leyenda...

Fotografía: Alberto Trujillo

martes, 24 de julio de 2012

Verano...

A media luz de la tarde, con poco ruido, sin molestar. Con la sensación de llegar tarde al sitio más indicado, de que mis años pierden el pulso a los tuyos. Con la misma tradición de antaño de sentir como se sentía el mundo de entonces, con timidez y cobardía. Así se refiere el verano a mis momentos más esenciales, con el frescor de unas manos que acarician el papel, con la dulzura de un verbo que se hace imaginario en tu instinto. A media sombra entre pisar fuerte sobre las olas o nadar sin sentido por la orilla. Así de espontáneo, sin dar tiempo a que tus palabras atiendan tu llamada antes de salir. Así de caprichosa es la tarde, sonriente por la cara y a la vez con un gesto abatido que se guarda en la intimidad. A media sonrisa entre parecer feliz y ocultar serlo por momentos. Como cuando el sol se queda rezagado poniendo fin a su jornada y sientes esa necesidad de mirarlo a los ojos. A media luz de la tarde y sin planes fijos que desafíen al mar...

lunes, 23 de julio de 2012

Mañana...

Entre el frescor de las primeras horas y la pasión descarnada de media tarde. Entre el madrugador susurro del sol y la tos descontrolada de los pájaros...

domingo, 8 de julio de 2012

Escribir...


Y escribir como escriben los recuerdos. Esa extraña sensación de deseo, de sentir que me balanceo sin razón entre los versos. Y creer a ciegas en el universo de las palabras, donde se trascribe sin permiso con un acento preciso la verdad de mis entrañas. Como si necesitara saber si existe una mirada que alumbre sin despiste el camino que nos lleva a la misma poesía. Si al parecer no se halla la alegría en el cajón de mis semillas, las que siembra mi alma. Es aquí donde encuentro la calma de vivir en armonía, sintiendo que nunca estuvo vacía la pasión que nos cegaba. Y esperando, esperando, parecía que se cruzaba. Y tuve que mirar dos veces en mi corazón para saber si era real o tan solo una palabra oscura que se enquista y perdura atando los olvidos a mi cuerpo. Es como sentir que no la encuentro, si escribir por escribir nunca fue mi motivo, si cada frase y cada verso sacan de mí una razón de leerlo. Es así mi momento. Y entre tanto no le busco la razón a esto, que esa tarea se encomienda o se desprecia a ciegas, si se cree que lo que cuento es mi vida o la suya, o enlaza por destino las dos.

sábado, 7 de julio de 2012

Piensa el alma...

Entre retales de un sueño que termina,
y suspiros de una madrugada,
entran en mi vida como espadas
las dos razones de mi vida.

lunes, 28 de mayo de 2012

Nada más...


Se perdió un día cualquiera, se despistó un instante preciso, desapareció sin despedirse. A veces fue la fuerza del alma, otras el primer escalofrío de la mañana, y siempre ocupa un lugar en el corazón de la noche. 
Se marchó sin volver la mirada, sin cerrar la puerta de la emoción. Era eso que a veces desborda ilusión y otras no es más que un ruido destemplado y baldío. Prendió durante siglos entre la gente, jamás  señaló a nadie, incurrió en la emoción del viento y nos enseñó su sonrisa transparente. Nos enternece en algún segundo de ese eco infinito que desprende, nos emociona su saber estar, su oportunismo. A mí me suena a tradición, y a veces a esa mezcla de arte y sueño. A veces se acerca, y se funde en un abrazo que nos sabe a eternidad. 
Pero vuelve, por detrás, sin ser protagonista de ninguna historia. Siendo el indispensable balcón romántico de un cuento, soportando los pilares de unos besos. A veces se esfuma con el aire y otras vuelve con una mirada de ensueño.
El silencio...

jueves, 24 de mayo de 2012

Mayo, un lucero, un latido...


En ti hay sitios y horas que no se olvidan nunca, hay muchos instantes para decirte te quiero, hay muchos ángeles que recogen tu cielo. Mayo, siempre me concedes un deseo, siempre me regalas un latido. Mayo, entro en tus calles de puntillas, sin querer pisar tu nombre, sin pretender quitarle protagonismo a tu lucero. Soy testigo de tus sueños, esos que haces realidad cada mañana, esos que me aceleran el pulso. Te tengo en mis manos, Mayo, te siento. Soy testigo de tus besos, los de un Domingo que se hace eterno. Me hablaron de ti, Mayo, y se quedaron cortos. En tus palabras encuentro el amor y me asomo a comprobar tu mirada, esa que acalla el tumulto, esa que palia un rumor.
Eres Mayo. El  Mayo de las flores, el Mayo de los sueños cumplidos, el Mayo de los soles, el Mayo de las sonrisas, el Mayo de las miradas cómplices, el Mayo de la vida. Eres Mayo. Eres María.

viernes, 18 de mayo de 2012

El sueño...

Pareces de cristal elegante,
de fina plata que enamora.
Pareces el aire de la aurora
que sueña con amarte.

martes, 15 de mayo de 2012

Cuando los ángeles lloran...

Son de esos días tristes y oscuros en que la vida te golpea por dos veces, te sacude sin compasión y le pides explicaciones de tus penas. Parece que no hay salida sin dolor, sin lucha. Son días que se oscurecen sin previo aviso, como si al sol le diera vergüenza que lo vieran. Miras al cielo, y éste te responde con dos lágrimas, y con un abrazo de consuelo. Si hasta los ángeles lloran cuando llora un hijo...

jueves, 10 de mayo de 2012

La noche.

Esta noche es distinta. Pareciera como si a mi habitación la iluminaran seis candiles y el otoño silbara desde lejos una canción. El silencio corretea por las esquinas de la calle Río mientras los gatos anidan nocturnos en los hostales del escombro. Pienso que ojalá la luna se estuviera riendo siempre igual que hoy, olvidando los problemas que hacen que en Priego se oscurezcan las mañanas y el frío agriete las manos que intentan levantarlo del suelo. De noche quizá todo es distinto si unos ojos visitan de incógnito la fuente del Llano y más tarde vagan a la deriva por un muro que antaño cortaba la libertad de aquellos que pisaron y trabajaron esta tierra. Esta noche es distinta, seguro. Miro por la ventana y se me cruza el fresco que proviene de un rinconcito del Carnero. De repente se adentran ruidos en mi habitación que alteran el sueño de un duende que custodia mi casa. Ahora pienso en lo peculiar que puede ser Priego en su madrugada, en las mil historias de amor que se perdieron en el Paseo de Colombia y en las que culminaron en la Calle Real, en cualquier madrugada del mes de octubre. Si el corazón del pueblo hablara, sería capaz de contarnos las batallas de un obrero para sacar su negocio adelante, y la odisea que pasó un prieguense para demostrar su garbo y su tesón en los menesteres baratos que desechamos tantas veces. ¿Por qué será que aquí las noches son especiales? La mía lo está siendo. Hoy soy el protagonista de mi sueño entreabierto, a medias entre la almohada y la pluma. No sé por qué, pero hoy la tinta corre más deprisa que el tiempo, como esas palomillas que entran en tu cuarto en verano sin llamar a la puerta. 
Ya va siendo tarde y los ojos se van cerrando a la misma vez que se pierde mi escenario, como si estuvieran ambos pidiendo tregua nocturna. Lo que no saben es que esta noche es especial, distinta a todas las de antes. Y no hay más que soledad en las calles del pueblo; en estas horas los susurros se adueñan de la Avenida de España y quizá se escape algún verso entre las rejas del Adarve.
Esta noche es distinta, sin duda. Que no termine nunca...

viernes, 4 de mayo de 2012

las lágrimas del destino...

Algo le habremos hecho al cielo, para que el cielo llore. A veces despacio y sin llamar la atención, y otras desconsolado. A ese llanto en el campo lo llaman esperanza y en tus calles lo esquivamos cerrando los ojos. La lluvia. Aparece en nuestros días y lo tiñe de gris, lo entristece sin querer, como dando a entender la soberanía de sus gotas. Es tan necesario cuando no está, como superfluo cuando llega sin avisar y de golpe nos abriga la tarde y nos cambia los planes. Se van clavando las gotas en cada paso que damos y nos deja una huella que pareciera imborrable y que solo dura lo que dura la mirada en cambiar de aire. La lluvia. A veces, además, aparece en un sueño de vuelta a casa, de esos que se truncan por los caprichos del cielo. Hasta el corazón se empapa de las lágrimas del destino, cuando el misterio nos oculta la llegada repentina. Si el cielo llora, no pensemos en las consecuencias, sino en la causa de su llanto. La lluvia, la caprichosa lluvia, la bendita lluvia, la razón de la lluvia...

domingo, 29 de abril de 2012

Soluciones...

Que sí, hombre. No preocuparse por eso. Si la solución es fácil. Búsquenla dentro, donde tengan guardados los recuerdos. Ahí están siempre olvidados los errores, entre la humildad y la conciencia. Y una palabra de poco uso, casi desterrada del diccionario: perdón. ¡Qué facil! O quizás parezca delicada la situación. Imagínense inmersos en un escollo inolvidable. Y sin nadie alrededor. Solos cara a cara con los problemas. No hay opción de retroceso. Siempre nos quedará la rectificación por bandera y el orgullo por escudo. Y ni siquiera sabemos el nombre de las cosas que se cruzan. No encontramos respuesta cuando la pregunta es delicada. No habrá nadie que nos diga la verdad de nuestra culpa. No preocuparse, de verdad. Si la historia ya está contada desde hace siglos...

sábado, 28 de abril de 2012

En Priego o en ningún lado.

Vivir en ti, sentir a tu gente, pensar como tú, creer en el susurro del agua, escuchar los cantos del viento. Andar despierto y con los ojos cerrados, arrepentirse del destierro efímero, encontrarse irremediablemente feliz por tus calles. Priego te siente dentro, te atrapa, te ilumina. Este lugar donde somos tanto de ciudad como de aldea, según encaje en la memoria; aquí, donde somos tanto de renegar de tus besos como de pintarle un retrato a tu cielo. Este espacio donde más se pierde la analogía de sus rincones. Priego, que a veces parecieras como esa mosca mañanera que se posa en la página número siete de mi periódico, y otras,  sin embargo, quisieras ponerte alas y volar por encima de mis sueños. Aquí, donde hay días en que te pisamos con fatiga, y noches que te pisoteamos sin mirarte a la cara. Así es tu gente. Tan imperfecta como indispensable. Vivir en ti. Creer en lo tuyo sin condiciones...