jueves, 30 de agosto de 2012

Los cuentos de una noche anterior...

Es como ese lugar mágico donde siempre encuentras una sonrisa, un gesto que alarga las noches. Es algo así como estar mirando las nubes con desafío, pensando que quizás llueva y tú no te sepas mojar. Un lugar de deseo incontrolable, de amor y odio, de pensamientos que se encuentran cada día. Es así mi rincón favorito, allá donde aparecen tres ángeles en un cajón y cada uno sabe sonreír diferente. Así es mi noche, tan única, tan irreemplazable.

sábado, 25 de agosto de 2012

Una mujer, un regalo...

Por cada hombre imperfecto, una mujer que lo lleva de la mano, que le abre los ojos cada día. Por cada mujer, un corazón ciego que no se lamenta, una obsesión perpetua. 
Es ella, la mujer, el defecto más bello de Dios. Es ella el reflejo de vida, la fantasía perfecta. La mujer ni te atrapa ni te deja huir, haciéndote esclavo de un solo deseo.
Ojalá que todo lo que forje una mujer se haga verso, que sea resistencia a tanto atraco de lágrimas, que la mujer sea mujer donde el hombre necesite un abrazo.
No se podría vivir sin la sonrisa de una mujer, sin esa superioridad manifiesta, sin ese orgullo de un hogar. Es ella, la mujer, esa orilla de pocas olas y un rumor preciso; que del cielo hacia abajo solo se ve la mujer por encima de las cosas.
Que cada gesto de mujer sea literatura, esencia de mi vida...

jueves, 16 de agosto de 2012

Tan cerca y tan lejos...


Me encuentro en medio de mis inquietudes, conversando contigo en las noches cálidas que se nos quedan lejanas. La lluvia se me clava en mi sueño y el penitente se me aleja por donde venía tu huella. Un murmullo nubla otra madrugada sin Luna, en la que me encuentro sonámbulo buscando la ceniza de mi frente. De repente tu espera se me alarga y ni el protocolo de tu delicado amanecer me regala el espejo que te dibuja. Pareciera como si las estrellas olvidaran pasar el almanaque y agonizara el alba por las rendijas del tejado.
Pero se escucha a lo lejos el canto de un gallo y las nubes abofetean las estrellas y las esconden detrás de un olivo. Se disipa mi sinvivir nocturno y al volver a ti se cura mi alergia al miedo. Tu sacramento va cosiendo la distancia de los siglos, y alborota mi paz el goteo de cera que rodea tu sudario.

Fotografía: Alberto Trujillo

martes, 7 de agosto de 2012

La esencia de la fuente...

Has hecho saber al mundo cuál era tu fachada más distinguida, la que adorna tus lamentos y los protege del insolente frescor que se cuela por tu escalinata. Has sido capaz por ti misma de suplicarnos sin cesar cuál era tu sombra más descarnada, ésa que suspiraba por ser la belleza más infinita.
Hay días que al levantarte te sientes guapa por naturaleza, así, despeinada por el viento. No necesitas ser el centro de atención, aunque a veces parezca que andas inmersa en los caprichos del tiempo y es ahí donde te seducen continuamente desde hace tantos años. Has hecho saber al mundo cómo eras por dentro, con tu humildad y esa ternura tan tuya que nos descubrías de repente. Entre tus faldas se han revelado mil historias de pasión que desembocaron algún día en parte de tu leyenda...

Fotografía: Alberto Trujillo