jueves, 16 de agosto de 2012

Tan cerca y tan lejos...


Me encuentro en medio de mis inquietudes, conversando contigo en las noches cálidas que se nos quedan lejanas. La lluvia se me clava en mi sueño y el penitente se me aleja por donde venía tu huella. Un murmullo nubla otra madrugada sin Luna, en la que me encuentro sonámbulo buscando la ceniza de mi frente. De repente tu espera se me alarga y ni el protocolo de tu delicado amanecer me regala el espejo que te dibuja. Pareciera como si las estrellas olvidaran pasar el almanaque y agonizara el alba por las rendijas del tejado.
Pero se escucha a lo lejos el canto de un gallo y las nubes abofetean las estrellas y las esconden detrás de un olivo. Se disipa mi sinvivir nocturno y al volver a ti se cura mi alergia al miedo. Tu sacramento va cosiendo la distancia de los siglos, y alborota mi paz el goteo de cera que rodea tu sudario.

Fotografía: Alberto Trujillo

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