martes, 30 de octubre de 2012

Mírame.

De frente, a los ojos, mira mi condena, la del relente de las horas, la del paso intermitente. De cerca, que se cieguen los luceros, que se sequen nuestras lágrimas, que se rocen los recuerdos. Mírame mujer, tan cerca como nos permita el conserje del alma, tan persistente como baile mi voz al verte, tan puro como el blanco de la mañana. 
Acaríciame la cara, por favor. Sácame el frío de la boca. Calla el suspiro agotador, dame con tu aliento una palabra barroca. De frente, a los ojos, renaciendo cada día en medio de tanto silencio. A los ojos lanzo un grito, a los ojos mando un beso,  a los ojos que se cierran despacito, a los ojos le escribo un verso.

lunes, 22 de octubre de 2012

Una vela, una oración...



La luz, la cera, el viento, la palabra...
Es la luz que nos despierta cada mañana, la luz que abre mis ojos tan despacio como marca el tiempo de la espera. Una luz solitaria, intensa y callada, fornida y suave. La luz rancia de un candil mal apagado, la de un cirio que llora lágrimas de cera, desconsolado, abatido.
La cera que sostiene el mundo, la que abastece el día con rayos de luz tan distintos unos de otros. Es la cera que se construye con la fe, la que alimenta una lamparilla cerca del suelo, aquella que desnuda el alma. Es la cera, pilar fundamental de esta historia; es la cera, arrastrada por el viento, tan lejos como alcance a mirar un penitente.
El viento que silba por delante del silencio, ese viento que impulsa los latidos de una noche fría, sombría, destemplada, sonora, triste, apenada. Es el viento, el hilo conductor de la semilla que aparece en la cosecha imprescindible de una oración de consuelo. El viento que va y viene, según crea Dios que se hace tangible a los ojos. Fue el viento quien me llevó sin rumbo hasta tropezar con tu palabra.
La palabra firme, clara, concisa, racional, esa que desfigura los versos a su antojo. La palabra justa, la que hiere mi argumento ante ti, la que traspasa tanto corazón roto. Es la palabra que da la vida, la que mantiene la fe intacta, la que te enseña una salida, la que ilumina mi plegaria. Hay días en que sólo necesito una palabra, la que Tú me das, esa palabra de aliento, la del suspiro eterno.
No hay miedos con tu luz, no hay imposibles de cera, no hay viento que derribe la pasión que nos une, no hay palabra más sabia que la tuya...

Fotografía: Manuel J. Osuna

viernes, 19 de octubre de 2012

Pensamientos de una nube...

Yo he visto recortar la luz de una farola, vi caer encorvada y malherida la lluvia. He visto tantas veces escocer un beso, maldecir aquella risa, aquel lugar, aquel puente de magnolias. Yo he visto de reojo cómo las dudas se arrodillaban a su paso, vi crecer el rencor entre tantos despojos imperdonables. He visto tantas veces la visita de un pincel seco, la gentileza del aire al pasar por mis venas.
Yo he visto llorar al duende por falta de cariño, vi levantar un muro a la libertad, desperdiciar colores en una foto antigua. He visto tantas veces siete llamadas enterradas por recuerdos, perderse una caricia por los rescoldos de la ilusión. Yo he visto cómo el sabor de las cosas se apoderaba de la noche eterna, vi sorprender a una puerta con el reflejo de cada gesto que desprendían las manos del ángel.
Yo he visto respirar un canto de tristeza por encima del mar, vi tropezar a una huella con dos segundos de vida. He visto tantas veces creer en lo posible como norma intermitente, apagar una pasión que se transformaba en disimulo. Yo he visto al miedo declararse en su presencia, vi al sol escogiendo traje para la noche. 
He visto tantas veces derramar agua de unos reproches medio vacíos...

lunes, 15 de octubre de 2012

Esa muchacha que me tiene enamorao...

Esa muchacha que me tiene enamorao, por la que derroché tantos suspiros. Aquella que sin nombrarme, siempre me quiso a su lado, controlando todo lo que digo. Ella, que me llama por las noches, con la que paso tantas horas de secretos desmedidos. Es ella quien me desata la alegría, me abastece de ilusión, me desliza la agonía que intenta despistarme en cada acción.
Esa muchacha que me vuelve loco cada vez que la veo, la siento, que noto su olor, su aliento, que me regaña  si me equivoco.  Ella, que me pide los besos por domingo, la que acaricia desde lejos y sin ver que ya he venido, me seduce con la voz secreta del testigo,  con la distancia justa entre dos espejos. Ella, que me calma por el día, que me pide tantas veces un perdón, quien a veces deja vacía la mirada triste que amaga un dolor.
Esa muchacha que ya me conocía, que tantas veces se asomó a buscarme, aquella a quien yo no quería y a pesar de todo no paró de amarme. Esa que tanto seducía, a quien resistirse resulta en vano. A quien tantas veces sostenía mis manos y al final del día sólo fui un amante. Ella la eterna sonrisa, la lágrima viva, la dulzura inexorable, la verdadera amiga, mi fiel guía, la muchacha de mi vida.
Es ella, María.

miércoles, 3 de octubre de 2012

Rescatados de Twitter

Relación de frases que he ido poniendo en twitter en los últimos meses.
Me apetecía compartirlas por aquí, porque no todo el mundo usa esta red social.

-Me paro antes de llegar a ti, sin saber si es miedo o prudencia. Esperando a que algún valiente me empuje antes de que llegue el olvido...


-Antes de ver hay que creer y sentir. Si no sientes, nunca dejarás la ceguera. Si no crees, nunca dejarás tus miedos...


-Y llegó a pensar en mí como nadie lo había hecho. Sufrir conmigo todas las caídas, levantarte cada mañana con la suerte de verme sonreír...